Vivo,
Señor, en mi desierto de angustias y miserias.
Vivo,
Señor, en mi desierto de infidelidades.
Vivo,
Señor, en mi desierto de penas e historias que me atan.
Vivo,
Señor, en un desierto en el que me cuesta trabajo
escuchar tu voz.
escuchar tu voz.
Libérame y
escucha mi voz que te llama.
Libérame y
sácame de mi Egipto.
Libérame y
abre mis ojos para buscarte.
Libérame y
tiéndeme tu mano fuerte.
Libérame y
condúceme a tu desierto, Señor.
En tu
desierto, Señor, quiero vivir de otra cosa que no es pan.
En tu
desierto, Señor, quiero ser fiel a tu Palabra.
En tu
desierto, Señor, quiero caminar dándote la mano.
En tu
desierto, Señor, quiero dar frutos y
hacer que
de mí manen amor y misericordia.
En tu
desierto, Señor, sé que encontraré tu Vida,
sé que
encontraré mi vida.
Entraré en
tu desierto, Señor.
Me
despojaré de todo lo que me oprime.
Dejaré que
me hables y me seduzcas.
Porque
quiero hacerme fuerte en ti.
Porque
quiero en tu desierto, Señor,
tener las
manos disponibles
para abrazar
tu Cruz.

